lunes, 11 de mayo de 2020

Ciencia, Coronavirus y Capitalismo


Diego Miranda C, Dr.Gonzalo H. Amador 

“Una generación que tuvo el coraje de deshacerse de Dios, de aplastar al Estado y a la Iglesia, y prescindir de la sociedad y la moralidad, se inclina sin embargo ante la ciencia. Y la ciencia donde debería reinar la libertad, el orden del día era “creer en las autoridades o dejarse cortar la cabeza”.
August Strimber, Antibarbarus


Introducción. -

En un inicio quisiera que se tome en cuenta el estado en el que se encuentra actualmente gran parte de la sociedad, donde la muerte y la miseria se hacen más visibles y adquieren una mayor relevancia, las condiciones que atravesamos nos invitan a reconsiderar varios escenarios que antes habíamos ignorado, como también a buscar alternativas innovadoras en todos los aspectos.

El Covid-19 hace manifiesto de forma radical contextos que en esencia estaban normalizados. Para empezar, quisiera señalar que sobre el origen de este virus se mantienen dos discursos:

- El primero sería que fue creado en un laboratorio, como afirmaría EEUU en específico Mike Pompeo jefe de diplomacia de ese país quien dijo recientemente que existirían “evidencias enormes” de que el virus ha sido creado de forma artificial en un laboratorio de Wuhan, cabe recalcar que en esta ciudad está situado el laboratorio P4 donde se estudiarían algunos de los patógenos más peligrosos del mundo.

- El segundo discurso es el de la OMS que ya habría descalificado en reiteradas oportunidades la afirmación de EEUU, aduciendo que el origen de este virus sería en función a un contagio proveniente de los murciélagos pasando antes por el pangolín.

La tensión dialéctica de ambos discursos evidencia el conflicto político-económico de ambos países, y al mismo tiempo problematiza la legitimación de todo discurso científico, poniéndose por encima de cualquier apreciación teórica que pretenda independencia incluso de organismos mundiales como la OMS la ONU o de gobiernos potencia como el de EEUU, China y otros.

Debido a estos antecedentes un correcto análisis de la situación va más allá de apreciaciones cientificistas que poco o nada ayudan a buscar alternativas a todo este caos, por tanto para tener una mayor precisión en mi análisis filosófico voy a utilizar como andamiaje teórico elementos de la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt, fundamentos del anarquismo epistemológico ( Feyerabend) además el análisis que hiciera Lyotard con relación a la condición del saber en sociedades post industriales.

Por su parte el Dr. Gonzalo Amador realizaría una aproximación amplia y objetiva de lo que vendría a significar la ciencia en nuestro actual contexto, la paradójica responsabilidad de la misma en cuanto al origen del virus y las implicaciones sociales del paradigma científico apoyado en gran medida en el trabajo de T.S Kuhn y el falsacionismo de Popper buscaría fundamentar el carácter pírrico de una posible solución a este problema.

Teoría Crítica y Teoría tradicional

Para tener una orientación adecuada es necesario diferenciar entre teoría crítica y la teoría tradicional, la teoría tradicional vendría a ser un conjunto de enunciados donde priman las construcciones matemáticas que casi son aplicables a la totalidad de las ciencias, a la vez dichos enunciados estarían después validados por medio de la experiencia. “La teoría en sentido estricto es una conexión sistemática de proposiciones en la forma de una deducción sistemática unitaria”     ( Horkheimer,2000, p.25)

Por tanto, la teoría tradicional vendría a estar fundamentada por su pretensión de imitar el modelo de las ciencias naturales se la entendería como una construcción sistemática cuyas proposiciones posibilitarían deducirlas unas de otras, con una esencia en apariencia interna e independiente. Es aquí donde el concepto de teoría pretendería automatizarse y fundamentarse de un modo ahistórico buscando cierta emancipación con respecto a otros factores.

De ahí que la teoría se mantendría como una mera hipótesis con relación a los hechos, en esencia esta noción olvida las implicaciones sociales, políticas y económicas de todos los acontecimientos donde la aplicabilidad de las mismas estaría relacionada a elementos no solo lógicos o metodológicos y su utilidad vendría a depender en gran medida de contextos históricos concretos. “La relación de las hipótesis con los hechos no se cumple en ultimo termino en la cabeza del investigador, si no en la industria”. (Horkheimer 2000, p.31)

Ahora la Teoría Crítica llegaria a estar caracterizada a partir de dos dimensiones, la primera sería la de evidenciar las relaciones entre los procesos de producción y los hechos históricos que estarían por encima del carácter disciplinario de las demás ciencias, y en una segunda la de hacer consiente al investigador de los condicionamientos existentes en relación a la formulación de hipótesis y a la posterior corroboración con los hechos.

Por esta razón hacer teoría crítica sería hacerla con un sentido histórico en términos de totalidad y universalidad, siendo conscientes de la desigualdad en función a los procesos de producción y reproducción de lo social.

Si llevamos nuestro análisis crítico al actual contexto seriamos conscientes de los limitantes que existirían en la búsqueda de una vacuna o un tratamiento eficaz, ya que la investigación científica en gran medida ha estado inscrita solo en la reproducción de lo existente donde primaria la tecnificación y el interés mercantil, los científicos que pretenderían realizar una actividad independiente estarían limitados por varios factores externos los cuales ignoran.

Este es el motivo por el que la mayoría de gobiernos se aprovecharían de este escenario donde se radicalizan las medidas con argumentos que se instrumentalizan de acuerdo a la carencia de opciones, esto a razón de las limitaciones que pretenden mantener el statu quo y la hegemonía de ciertos grupos de poder a costa de los demás, toda inventiva o iniciativa que no sea legitimada ni sea beneficiosa para todo este monopolio económico es desestimada y dejada de lado.

El Problema de la legitimación

El filósofo francés Jean François Lyotard realiza un análisis critico de la condición del saber en las sociedades post industriales, para este pensador el saber científico se apoyaría más en el lenguaje que en una antropología newtoniana, a partir de un estudio de los enunciados daría cuenta que los mismos requieren ser legitimados por una institución que sería la que determine el grado de veracidad de los mismos. Estos enunciados para llegar a ser tenidos en cuenta por la comunidad científica se someterían a una rigurosa selección en función a dos factores: El primero sería el de poseer una consistencia interna y el segundo seria la verificación experimental a la que sería sometida toda hipótesis.

“Aquí la legitimación es el proceso por el cual un <<legislador>> que se ocupa del discurso científico; está autorizado a prescribir las condiciones convenidas (en general, condiciones de consistencia interna y de verificación experimental) para que un enunciado forme parte de ese discurso” (Lyotard, 1994, p.23)

Podemos ver entonces que en este proceso de legitimación poco tienen que ver con que los enunciados que manejan los destinatarios sean verdaderos o no, si no que los mismos se acomodarían a las exigencias de una comunidad científica determinada (OMS) o la (FDA) la cual solo respondería a un sistema social el cual prioriza la mercantilización y la tecnificación de todo tipo de saber.

Ahora la coalición de discursos en relación al origen del Covid-19 demostraría que la legitimación es un hecho, ya que en la actualidad se manejan dos hipótesis con relación a la génesis de este virus, las cuales nos muestra un rasgo de la dinámica capitalista existente, donde cuestiones económicas estarían por encima de la salud pública y de la búsqueda de una solución. 

¿Qué hacer?

Prima facie ante esta serie de complicaciones la alternativa que tendrían los científicos es el de buscar horizontes de emancipación y alternativas metodológicas con respecto a la investigación científica y la verificación de sus deducciones, además de prescindir de una posterior legitimación con respecto a sus resultados, este mundo es en gran medida desconocido por lo que debemos mantener nuestras alternativas abiertas.

Para el epistemólogo Paul Feyerabend el anarquismo sería una medicina excelente para la epistemología y la filosofía de la ciencia, le daría un tono más humanista y ayudaría en gran medida a estimular el progreso de la ciencia.

En la actualidad y ante la búsqueda de una solución al problema que atravesamos seria de vital importancia el actuar de un modo distinto a como se ha hecho siempre, el romper las reglas y proceder en contra de teorías bien confirmadas y/o de resultados experimentales bien establecidos nos daría la posibilidad de proyectar una salida al problema del coronavirus, la posterior legitimación de los discursos científicos podríamos dejarla en suspenso incluso prescindir de ella.

“La unanimidad de opinión tal vez sea adecuada para una iglesia, para las asustadas y ansiosas víctimas de algún mito (antiguo o moderno), o para los débiles y fanáticos seguidores de algún tirano. La pluralidad es necesaria para el conocimiento objetivo, y un método que fomente la pluralidad es, además, el único método compatible con una perspectiva humanista” (Feyerabend, 2017, p.29)

La necesidad de buscar varias alternativas nos posibilitaría contrastar hipótesis lo que enriquecería en buena parte nuestro avance con relación a este virus, en la actual situación en la que nos encontramos no podemos darnos el lujo de limitarnos o desechar alternativas ni anteponer intereses que estarían fijados de antemano por monopolios internacionales de grupos farmacéuticos e industrias médicas.
En la actualidad existe una ingente cantidad de experimentos que se realizaron con muy buenos resultados, incluso en nuestro medio (Bolivia) como el caso del ingeniero y científico boliviano, Javier Amaru Ruiz quien habría encontrado una alternativa en función a un derivado de la quina, o el reciente caso del Dr.Rafael Quinteros Montaño quien habría administrado Ivermectina a algunos de sus pacientes cuyo protocolo estaría siendo analizado por la comunidad científica de Santa Cruz.

Lo que la ciencia no es

Aunque una buena parte del mundo viene saliendo de lo que representa la meseta de contagio de la pandemia, lo cual significa el fin de la cuarentena, otra parte está en plena etapa de contagio y por ende, por lo menos la mayoría, en cuarentena. China es vista como la principal responsable y aunque la tesis de la filtración del virus  de uno de sus laboratorios cobra mayor importancia, pocos han reparado en que  la ciencia misma y el modelo al cual ella responde sean también  los verdaderos responsables.

Son múltiples las diversa consecuencias post-pandemia, y se ha hablado hasta el hartazgo de las mismas, sin embargo, no hemos hablado, o por lo menos, ese debate no ha sido el más recurrente en estos tiempos, el debate respecto a las consecuencias en el mundo de la ciencia. Esta revisión, tiene como breve finalidad repasar como la ciencia actual, es insuficiente para el manejo de la pandemia y sus consecuencias, sin antes paradójicamente recurrir a que la solución está en  la misma ciencia.

Está claro que la investigación animal siempre ha tenido un conato polémico traído de la mano de la bioética, sin embargo, más claro está que dichas investigaciones han llevado a conocer y prevenir potenciales enfermedades en los seres humanos, esta forma de hacer ciencia, si pensamos en Kuhn, la “ciencia normal” de nuestros días requiere de esta formas de investigación y si pensamos en corto,  el murciélago, el chivo expiatorio de esta pandemia, es considerado uno de estos mamíferos merecedores de estudio para la mejor comprensión de los virus, no por algo , ya en 1960, Sulkin afirmaba con respecto a la función de los murciélagos : “( …) función de los murciélagos como reservorios de virus en la naturaleza”.  Pero porque decimos esto, pues porque el estudio liberado de toda bioética es tan peligroso como un mono con navaja, ahí hallamos una primera responsabilidad científica, después de todo para el estudio de virus en Wuhan se recolectaron y estudiaron alrededor de 155 murciélagos, pero ello no es tema de debate ahora.

La ciencia normal tiene como objetivo continuar un paradigma y las formas que se siguen dentro de ese paradigma sirven no solo para manejar los problemas que el enfrenta, sino el contexto social e histórico a este. Hay, entonces, una dimensión interna y otra externa inextricables y que nos permiten lidiar de la misma forma con las anomalías, este término, también acuñado por Kuhn hace referencia a los diversos problemas que enfrenta la ciencia normal. Si uno piensa en virus y pandemias, podemos remontarnos a una parecida a la actual, en la primavera del 2009 surgió un nuevo virus de la influenza A (H1N1) que se convirtió en pandemia y que a diferencia de la reciente logro controlarse sin las experiencias traumáticas que se viven actualmente, medicamentos como el Oseltamivir y la vacuna más precisamente fueron de utilidad, pero ¿por qué es relevante esto? Porque la ciencia normal, en este caso biomédica, enfrenta este tipo de problemas o anomalías, y aunque muchas veces los costes son grandes, la misma ciencia normal alcanza un objetivo a partir de su paradigma que es resolver el problema y como tal, el problema se resolvió.  Pero, entonces, ¿Qué paso ahora? ¿Cómo el Sars-Cov-2, llevo a esta pandemia Covid? Y ¿porque la solución tan anhelada, esta es la vacuna, va a traer una victoria de carácter pírrico? Esta última  pregunta no le interesa a la ciencia y es ahora más que nunca necesario preguntarse ¿Por qué? Porque no es cientifica, después de todo una máxima de Hume , parafraseada por Einstein, es “(…)que lo que es nunca nos dice lo que debe ser”, es decir esos “resultados filosóficos negativos” según Marleau Ponty y que vienen a ser los descubrimientos  de la ciencia jamás nos dicen cómo debemos proceder con ellos, como utilizarlos de una forma que sea equitativa tanto social como medicamente, por eso una cuarentena, que es una medida casi medieval,  es una buena medida médica, pero para nada es una buena medida social y en números es quizá más grave lo último que lo primero, piénsese, por ejemplo, en el desempleo, se estima que una de las secuelas post pandemia, devenida de la crisis económica y el confinamiento será el desempleo, luego sabemos por datos estimados que cuando aumenta el desempleo en un  1% mueren alrededor de 37000 personas o que el desempleo incrementa el riesgo de muerte en un 63%. Todo esto para que, no solo para acentuar nuestra tesis que con la salida de la vacuna estaremos ante una victoria pírrica, sino que la ciencia misma debe cambiar, porque es tan responsable de la pandemia como de su manejo y como de su resolución.
  
Volvamos a esas preguntas iniciales, ¿Qué paso ahora? ¿Cómo el Sars-Cov-2, llevo a esta pandemia Covid? Y ¿porque la solución tan anhelada, esta es la vacuna, va a traer una victoria de carácter pírrico?  Las respuestas son diversas, sin duda la falta de previsión y no aprender de la historia es una de ellas, sin embargo, hay una mucho más dura, Popper entendía que un método adecuado para la comprobación o refutación de una teoría era el método falsatorio o Falsación, esto es que una hipótesis es científica sí y solo sí tiene el potencial de ser refutada por alguna observación posible y aunque corremos el riesgo de nunca encontrar un horizonte de certeza, la Falsación deberá enseñarnos algún grado de moderación. Es correcto decir que estamos ante una observación, las implacables consecuencias de la pandemia, cuarentena, han puesto en un entuerto a la medicina y su proceder y por tanto, si la medicina quiere seguir siendo  científica, es más si la ciencia quiere ser más “científica” deberá entender que estamos ante una derrota, una derrota catastrófica del modelo que se ha venido manejando, modelo divorciado de su sociedad, sociedad ante quien responde en última instancia  y esa derrota es la refutación popperiana a través de la Falsación,  recuérdese el ejemplo del desempleo.

Pero si el proceder de la ciencia no es o por lo menos no parece haber sido el adecuado, ¿Por qué esperamos que esta venga a salvarnos? Porque la necesitamos, y necesitamos esa vacuna y quizá toda la tecnología y la instrumentalización, tan denunciada, por Horkheimer y Adorno, es más que nunca ese chaleco salvavidas de una humanidad que en su conjunto pasa uno de sus peores momentos, y cientificista o no, la ciencia lo va a lograr y seguramente un nobel se va a entregar y todos vamos abrazarnos y diremos que hay que cambiar, pero entre lo que nació el virus y la creación de la vacuna mucha agua pantanosa y miasmática habrá corrido y pocos habrán dadose cuenta de ello.

La ciencia deberá cambiar o no será más ciencia. 






Bibliografia

  • Horkheimer Max. Teoría tradicional y teoría critica, traducción José Luis López y López de Lizaga, Ediciones Paidós Ibérica, S. A, Barcelona 2000.
  • Lyotard Jean François. La condición postmoderna, traducción Mariano Antolín Rato, Ediciones Catedra, Quinta Edición, Madrid, 1994.
  • Feyerabend Paul. Tratado contra el método, traducción Diego Ribes, Editorial Tecnos, Reimpresión, Madrid, 2017.
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  • https://www.efe.com/efe/espana/sociedad/oms-confirma-origen-animal-de-     coronavirus-y-refuta-su-creacion-en-laboratorio/10004-4237909
  • https://www.eldiario.net/movil/?n=23&a=2020&m=04&d=20
  • https://www.facebook.com/notes/condici%C3%B3n-de-mente/rastreando-el-origen-del-      virus-abriendo-la-caja-de-pandora/526445024640647/?__tn__=HH-R
  • Tamsitt, J. R., & Valdivieso, D. (1970). Los murciélagos y la salud pública: Estudio con especial referencia a Puerto Rico.
  • Kuhn, T. S. (2019). La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de cultura económica.
  • https://espanol.cdc.gov/flu/pandemic-resources/2009-h1n1-pandemic.html
  • Leblond, J. M. L., & Chabas, J. (2002). Conceptos contrarios o el oficio del científico.
  • Bluestone, B., Harrison, B., & Baker, L. (1981). Corporate flight: The causes and consequences of economic dislocation. Center for Policy Alternatives.
  • Roelfs, D. J., Shor, E., Davidson, K. W., & Schwartz, J. E. (2011). Losing life and livelihood: a systematic review and meta-analysis of unemployment and all-cause mortality. Social science & medicine (1982), 72(6), 840–854.
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  • Godfrey-Smith, P. (2009). Theory and reality: An introduction to the philosophy of science. University of Chicago Press.
  • Adorno, T. W., & Horkheimer, M. (2007). Dialéctica de la Ilustración (Vol. 63). Ediciones Akal.




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