La
necesidad histórica de un proyecto político, que logre dimensionar de forma
efectiva las múltiples dificultades que atraviesa la construcción de un Estado
que nos represente a todos, es una cuestión compleja, mucho más en una nación
de múltiples características que impiden de algún modo la construcción efectiva
de un solo proyecto de sociedad.
La solución
no se reduce pues a una simple medida presupuestaria, ni tampoco a una
exagerada proliferación de leyes. Si no por el contrario el resultado viene a
través de una construcción colectiva de un proyecto de Estado, y la creación de
un horizonte estructural que nos
represente a todos los miembros de las diferentes colectividades.
Este
problema el de la construcción de un Estado más plural y participativo, es un
problema que poco o nada a importado a gobiernos del anterior Estado
Republicano-Colonial, en cuya administración se hacían visibles las
consecuencias de una fuerte segregación racial, y se objetivaba los prejuicios
en torno a condiciones de oportunidad para cada uno de los elementos que configuran esta nación.
La Colonia
ha construido y consolidado varias formas de segmentación de la sociedad,
dirigidas a legitimar y naturalizar el orden dominante. Si nos retrotraemos a
periodos de la Conquista se ha realizado en un inicio una división social, económica
y cultural entre dominados y dominantes impulsada por la violencia de los
colonizadores.
La
legitimación institucional de este Apartheid se da después de la Independencia
de 1825, pues a partir de este periodo
llevado a cabo por Bolívar nace el proyecto de República independiente
que solo reconoce como ciudadanos a todos aquellos que sabían leer y escribir y
que no poseían ninguna condición de servidumbre:
Simón Bolívar
“Bolívar en
un intento de instaurar una constitución liberal, había declarado extinguida la
autoridad de los caciques indígenas, sustituyendolos por funcionarios locales
designados por el Estado”(Linera,2003)
El problema
de la construcción de un Estado más inclusivo, en cuanto a temas participación
no lo han solucionado las 14 modificaciones a la constitución Política del
Estado que se dan de 1826 a 1947.
No lo han
hecho ni los procesos de Democratización de 1952 o las múltiples reformas
educativas de aquel entonces. Lo único que han logrado estos procesos con
pretensión a uniformidad es la homogeneización de la sociedad bajo una lógica
moderna y republicana.
El anterior
“Estado Republicano” con una estructura todavía colonial lo único que ha
reivindicado; son los derechos de un tipo de clase constituida por un
determinado color de piel (Blanco) y un idioma dominante (Castellano).
Para adquirir el status de "Ciudadano" el Indígena necesariamente tenía que olvidarse de sus prácticas culturales
como también de aprender a hablar correctamente el castellano. Incluso si
después de haber logrado tal hazaña aún le faltaba el aprender a escribir y leer como también a
pronunciar correctamente el Castellano.
De no
lograr tal proeza se le condenaba a ocupar espacios subalternos de trabajo,
impidiendo cualquier expectativa de oportunidades.
...” Este
aplanamiento lingüístico y organizativo al que fueron sometidos los pueblos
indígenas, portadores de otros saberes
culturales y otros sistemas de formación de autoridad, rápidamente dio lugar a
la construcción de un espacio de competencias y acumulaciones lingüísticas y
organizativas reguladas por el Estado”…(Linera 2004)
Todo este
tiempo se ha dejado de lado particularidades de los pueblos indígenas con una
presencia mayoritaria ya que representan al 60 % de la población Boliviana.
La idea de
nación no se restringe a una unidad de territorio, idioma o cultura pues no
toda lengua da como resultado una nación ni tampoco un territorio constituye
una identidad nacional. Nuestro contexto hace necesaria la creación de un
armazón institucional que garantice la
participación plural y que reconozca los procesos de Autonomía y la
participación de todos los pueblos indígenas.
.." Está
claro que uno de los ejes de construcción estatal capaz de reconciliar al
Estado con la sociedad, para poner fin a la exclusión cultural, radica en una
profunda reforma estatal, que habilite en términos normativos globales el
reconocimiento de la multiculturalidad social..(Linera 2003b)
En
conclusión la creación de un marco institucional que sirva de garante y que
reconozca la pluralidad de naciones existentes en nuestro territorio, solo se
ha realizado desde la construcción del actual Estado Plurinacional, espacio
donde se garantizan las Autonomías Indígenas y los procesos de
autodeterminación.
Bibliográfia.
-Bolívar
Simón, “Decreto de 4 de julio de 1825 Cuzco./ Doc 10550”
“Que la
Constitución de la República no conoce la autoridad de los caciques sino la de
los intendentes de provincia y gobernadores de sus respectivos distritos; he
venido en decretar,”
- García
Álvaro (2004).“Autonomía Indígena y Estado Multinacional” .1ed. La Paz: Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales Ildis / Plural. P.15
- García
Álvaro, Tapia Luis, Prada Raúl (2003)
“La Transformación pluralista del Estado”. 1ed La paz “Muela del Diablo”
Editores. P.58




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