Por: Pablo Velásquez Mamani[1]
El propósito de este ensayo es reflexionar en relación a varias cuestiones
ligadas a la posibilidad de un paradigma civilizatorio Andino, ante la
pretensiosa actitud de algunos apologistas del capitalismo se pone en frente un
horizonte de emancipación no tan ligado al Marxismo pero consciente de la
crítica al sistema mercantilista que realiza. Para que este trabajo tenga
cierta pluralidad de perspectivas y se logre abrir a múltiples interpretaciones
nos hemos reunido mi persona Diego Miranda. C y Pablo Velásquez Mamani , en una
primera parte Pablo Velásquez realiza una exposición general de los ejes
centrales de la corriente Indianista sus antecedentes y sus transformaciones a
lo largo de la historia , el abordaje teórico de esta propuesta la realiza de
acuerdo al último periodo de Fausto Reinaga (Amautismo) quien aborda la problemática
civilizatoria con una propuesta más receptiva y abierta a otras culturas y que
entiende la indianidad mas como una filosofía y una opción de vida no tan
relacionada a una cuestión eminentemente étnica, por mi lado en la segunda
parte del texto afronto la problemática actual con respecto al COVID 19 y las
crisis multifacéticas que se aproximan, además del actual escenario político -social
dentro y fuera de nuestro contexto, a la vez hago hincapié en la propuesta del
Vivir-Bien y sus repercusiones en la CPE y algunos escenarios Internacionales,
como una alternativa civilizatoria concreta y realizable.
Introducción.
Desde el encuentro de mundos
(1942) la sociedad humana se ha encaminado a una sociedad “unilateral y
universal”, al menos esa ha sido la pretensión. Luego de la inclusión del 3er
mundo y la caída de la ex URSS al parecer esta posibilidad ha quedado sellada
por un mundo “unipolar y capitalista”. El sueño de la historia predicada por F.
Fukuyama (1992) que implicaba sus graves consecuencias, no tenía alternativa.
Sin embargo, tan pronto el “mito
universal” tomó posesión del planeta, otros relatos críticos emergieron desde
el núcleo mismo de occidente, pero también levantaron la voz otros discursos y
alternativas más allá de occidente.
Esta crítica tiene como cuestión
central: ¿otro mundo es posible? En la gama de alternativas y de perspectivas,
también se ha intentado una respuesta desde nuestras tierras del “Abya-yala”.
Ahora bien, ese intento no es
uno, sino implica también multiplicidad de perspectivas, desde las exógenas,
indigenistas, antropológicas, ecologistas e incluso esotéricas; y endógenas, el
indianismo y amautismo. Cabe recalcar que las líneas de división y contrariedad
entre estas perspectivas son muy delgadas y translúcidas, por tanto, no puede
haber una exclusividad.
En este entendido, es que se
pretende responder a la cuestión principal desde la autenticidad del indio en
el tiempo y con el tiempo. En un primer momento, desde el indianismo y el
amautismo de Fausto Reinaga (el único indio que escribió sobre el tópico), como
posibilidad de propuesta universal. Sin embargo, en esta misma línea y en
trabajos posteriores, en un segundo y hasta tercer momento, queda pendiente la
discusión y problemática de éstas propuestas y su pertinencia, reconsiderando
incluso su contexto y pretexto, pues los planteamientos reinaguistas datan de
los 70 y 80, y en el presente existe un neoindianismo y un nacionalismo Aymara
con una nueva perspectiva.
¿Existiría algún paradigma
civilizatorio Indio o Andino?
En la historia del indio la única corriente ideológica
política auténticamente india ha sido el indianismo. Con altibajos y
contradicciones, sus propuestas surgieron de la reflexión y sentimiento indio
de los andes. El ideólogo del indianismo es Fausto Reinaga, quien ha
establecido las bases del indianismo y el amautismo.
¿Qué propone el indianismo? Una apuesta política por la
revolución india, liberar al indio de la colonización externa e interna. ¿Con
qué objeto?
Dice: “La revolución india es la conquista de poder por el
indio para implantar su socialismo. Y ¿Qué es el socialismo indio? El
socialismo indio es el socialismo inca. Y el socialismo (o comunismo) inca es
la posesión colectiva de la tierra (comunidad indigenal) y sistema social de
vida colectivo (ayllu) regido por la ley suprema y universal de “ama llulla,
ama sua, ama qhilla”. El socialismo inca existe, es real, vive en la raza india. (Reinaga, 2015: 507)
Hay tres
características sobre un posible paradigma civilizatorio.
Primero, la “utopía”[3]
indianista, denominada en este caso “socialismo inka”, no fue tan solo una
pretensión, sino una realidad que se intenta reconstituir. Puede discutirse
sobre la calificación de “socialismo” al Estado Inka o la sociedad precolonial
india, sin embargo, el carácter benefactor o estado de bienestar ha sido
reconocido por todos autores que trabajan el tema. Incluso en las crónicas se
lee: “no había ni hambre ni miseria” ¿Qué implica esto?. Mucho, “un mundo real
y mejor en el pasado”.
Segundo, los cimientos de esa sociedad fueron: el
colectivismo social y una ética de convivencia. También se ha demostrado,
aunque no determinantemente, que el colectivismo o comunitarismo, traducciones
del sistema ayllu, era la base organizativa para autosustentar aquella forma de
sociedad precolonial en los “andes”. Aunque el tema es mucho más amplio y
complejo.
Tercero, el socialismo inka no ha desaparecido con la
extinción de la sociedad precolonial, esa sociedad, y el centro de esa
sociedad, el indio, pervive con su visión “socialista” o “comunitarista”. En
esto la complejidad y controversia sobre el tema se va acrecentando. ¿Una
cultura tiene la posibilidad de mantener en el tiempo su forma de organización
y relación social? ¿Es posible que la cultura distinga tanto a unos pueblos de
otros? Este es otro gran debate en la filosofía antropológica, no obstante, en
el caso concreto de los andes (aymaras/quechuas), el indianismo ha otorgado una
respuesta también concreta.
El indio pervive con su cultura y forma de vida, porque en
Bolivia, Perú, Ecuador, en Amerindia, existen dos sociedades desde la
colonización, la blanco-mestiza y la india. La sociedad y cultura india a pesar
de la colonización no ha sido aniquilada, sino que se ha logrado sobreponer en
un proceso permanente de lucha política por su liberación y el mantenimiento y
recreación de su forma de vivir.
Ahora bien, compete también preguntar: ¿es posible un
paradigma civilizatorio ancestral y particular en este tiempo (pos)moderno y
global?
Reinaga mismo responde:
“El socialismo indio es la conjunción de la moral inca con
la técnica del siglo XXI. El indio, hombre puro, como espíritu y como materia,
entra en posesión y dominio de la técnica industrial de nuestro tiempo. El día
que esta moral inca y la técnica se abracen, ese día renacerá como ensalmo ¡el
Tawantinsuyu del siglo XX¡” (Reinaga: 2015:508)
Como se lee, el indianismo no pretende volver al pasado,
sino que es creyente del uso adecuado que se puede dar a la técnica o
tecnología actuales. El problema no es la técnica sino el uso que se le da, es
la moral y ética que existe detrás de ella. Una moral y ética superior a la
occidental es la moral india, basada en la triología: ama sua, ama llulla, ama
qhella (no seas mentiroso, no seas flojo, no seas ladrón).
¿Esta forma de ética puede constituirse en un paradigma o
modelo de vida para el mundo?, la respuesta de Reinaga es afirmativa. Con el
amautismo se universaliza la moral india.
“El pensamiento de América es el pensamiento amáutico
expuesto en este libro. El pensamiento amáutico es el Cosmos hecho carne y
espíritu; Cosmos hecho conciencia y libertad. En suma, el pensamiento amáutico
es el Cosmos hecho hombre.” (Reinaga: 2015: 417)
Esta idea que puede resumirse en “el hombre es tierra que
piensa”, implica no solo la consideración y preocupación por el indio, sino por
el hombre, y más aún, por el cosmos, por la naturaleza. También indica un
cambio de posición en la relación con la naturaleza y los otros seres, que en
proyecciones tiene notables consecuencias de epistemología antropológica y
ontología.
Dados los problemas globales del cambio climático, que
afectan la existencia de todo lo que conocemos como humanidad, la propuesta de
una ética que piense en la naturaleza reconociéndonos parte de ella, parece
totalmente pertinente. Coincide con las posturas actuales sobre el asunto, pero
desde luego desde su ubicación concreta en y para el mundo.
En síntesis, existe
otro modelo civilizatorio basado en la experiencia histórica de la indianidad
para proponerla al mundo como alternativa ética a los problemas globales.
Sin embargo, el asunto está atravesado por varias
cuestionantes y negaciones, que también es necesario debatir y aclarar. Por lo
pronto, es importante resaltar, que la respuesta a la pregunta principal ha
sido dada hace medio siglo y en base a la propia experiencia histórica.
Crisis Civilizatoria
Crisis Civilizatoria
El carácter multidimensional de
las dificultades que se aproximan es sumamente alarmante, fruto del COVID19 se
asoman crisis alimentarias, energéticas, políticas y económicas las cuales se
llegarían a concretizar en una crisis civilizatoria, esta situación nos da dos
alternativas continuar con el proyecto civilizatorio moderno-desarrollista y
subsumirse en una vorágine de dependencia, o podemos comenzar a generar nuevas
alternativas más acordes a los tiempos que se avecinan. El no tomar una acción
oportuna vendría a ser fatal pues no solo nos condenaría a depender en gran
medida al centro de dominio mundial, si no que estaríamos a merced de los
fondos “Distressed o holdouts” más
conocidos con el nombre de fondos buitre que tendrían la finalidad del embargo
de nuestros recursos naturales.
La emancipación de los pueblos
indígenas serviría enormemente como marco de referencia para lograr proyectar
alguna salida ya que todo este tiempo hemos dependido en gran medida del mito
del progreso exportado de occidente, esto nos ha llevado a reforzar aspectos
propios de la teoría de la dependencia hacia países más desarrollados, lo que
en la actualidad no vendría a ser una opción factible para lograr esa
emancipación anhelada, ya que la colonización del siglo XXI no se hace con espadas y cruces si no que
ahora se la realiza de forma menos violenta pero igual de salvaje por medio de
la mercantilización de todos nuestros niveles de existencia.
La propuesta del Vivir Bien
La propuesta del Vivir Bien
En este contexto ya con
anterioridad se habría planteado una alternativa al respecto el “Vivir Bien”, cuya
existencia no se puede negar ya que estos principios están plasmados dentro de
la Constitución política del Estado (Bolivia) o sea que no sería solo una
propuesta ideal o retórica si no que tendría cierta consistencia con relación a
una dirección ético-moral del pueblo boliviano y de todos los países del Abya-Yala.
Así también la propuesta del Vivir bien ha sido exportada a múltiples
escenarios internacionales como alternativa ante el colonialismo ambiental,
Bolivia ha sido el único país que se ha desmarcado del pensamiento capitalista
que promovería el desarrollismo y la modernidad. “En Rio+20, el Estado Plurinacional ha
insistido en el reconocimiento de que existen diferentes enfoques para alcanzar
el desarrollo sostenible” (Pacheco, 2013 p.28), además de otros escenarios como
la convención marco de Naciones Unidas para el cambio climático, la COP 17 en
Durban, la COP 18 en Doha y por último el G77 donde 124 países debatieron el
Vivir bien como nuevo modelo civilizatorio.
Ahora la construcción de este horizonte de emancipación
aún no está realizada del todo si bien tenemos los principios éticos al
respecto aún no se han traducido los mismos como pilares fundamentales para
caracterizar al Estado Plurinacional.
El Vivir bien esa alternativa que en nuestro contexto habría sido utilizada de manera funcional a un proyecto extractivista ha entrado en desuso actualmente, debido a la falta de proyección y valor que habrían tenido aquellos que podrían hacer de esto un hecho. Estoy convencido de que esta propuesta civilizatoria vendría a constituir una solución a las múltiples crisis que atravesaremos de aquí a futuro ante el aciago destino que nos depara.
El Vivir bien esa alternativa que en nuestro contexto habría sido utilizada de manera funcional a un proyecto extractivista ha entrado en desuso actualmente, debido a la falta de proyección y valor que habrían tenido aquellos que podrían hacer de esto un hecho. Estoy convencido de que esta propuesta civilizatoria vendría a constituir una solución a las múltiples crisis que atravesaremos de aquí a futuro ante el aciago destino que nos depara.
Nacimos como Republica, nacimos a la vida formalmente independiente pero nunca lo hemos sido somos parte del sistema imperialista, y por lo tanto formamos parte de la periferia que siempre ha sido explotada y subordinada a nivel internacional, tuvimos la fortuna de tener en nuestro territorio recursos no renovables como el estaño, la plata, el petróleo, el gas o el litio del mañana pero también hemos tenido el infortunio histórico de poseer estos recursos, ellos han atraído al capital financiero internacional, ellos han sido la base de la consolidación de las oligarquías que han explotado a nuestro pueblo. “..La República fue creada como consolidación de la “audiencia de Charcas”, por grupos de personas que traicionaron la lucha de independencia participativa en cada espacio territorial, de los Aymaras, Quishwas, Waranies”. (Yampara,1995 p.13)
Como estos recursos se agotan la cuestión de su pésima administración trae consecuencias fatales para nuestro país y para su población.
Independencia Agricola,Etica y Politica
Paso a describir los tres principales motivos que impulsan mi propuesta:
Paso a describir los tres principales motivos que impulsan mi propuesta:
El primero estaría respaldado con la actual
crisis alimentaria que atravesamos, en Bolivia el ultimo D.S 4232 posibilitará
el uso de semillas transgénicas la cual daría la impresión de cubrir
necesidades en un aspecto productivo pero el mismo ignora las múltiples
consecuencias que esta medida traería, la primera estaría relacionada con las
patentes de estas semillas las cuales serían de propiedad exclusiva de una
empresa transnacional, la cual tendría el libre arbitrio para decidir su precio
y su forma de comercialización, la segunda el atentado directo que tendría
hacia las especies nativas de la región las cuales estarían en peligro debido a la
contaminación transgénica fruto de la polinización de estos cultivos.
El Vivir Bien pone como pilar fundamental el respeto hacia la Madre tierra esto está también reglamentado en la Ley 300 como en la CPE, es por eso que el paradigma civilizatorio del Vivir Bien debe ser tomado en cuenta como prioridad al momento de administrar el Estado.
El Vivir Bien pone como pilar fundamental el respeto hacia la Madre tierra esto está también reglamentado en la Ley 300 como en la CPE, es por eso que el paradigma civilizatorio del Vivir Bien debe ser tomado en cuenta como prioridad al momento de administrar el Estado.
El segundo consistiría de un aspecto Ético, el que sería fundamental para la formación de un carácter acorde a las exigencias de la sociedad actual, si analizamos este aspecto en función a la metaética nos pondremos a cuestionar el cómo formulamos juicios sobre cualquier fenómeno, es aquí donde las implicaciones del carácter colonial serían evidentes, ya que los parámetros al momento de realizar cualquier premisa ética podrían ser o bien falsos o verdaderos, esto acorde en gran medida a una moral victoriana que establecería ciertas restricciones características del mundo occidental, a la par de esto estaría la influencia de la moral cristiana para la cual solo sería correcto uno de estos polos.
El carácter monolítico de esta
ética religiosa vendría a configurar aspectos secundarios con respecto a
nuestra relación con la naturaleza teniéndola en cuenta como simple objeto
además de excluir a otro tipo de culturas. “El principio científico occidental
del tercero excluido no permite integrar en su modelo civilizatorio el
conocimiento de los pueblos y culturas milenarias”. (Choquehuanca, 2017 p.61)
El tercer motivo consistiría en un carácter político, ya que a nivel de Estado la concentración del poder se ha visto como un problema a lo largo de la historia, en nuestro caso el contractualismo político no toma en cuenta la cuestión de los pueblos indígenas y su condición de abigarramiento, como diría Fausto Reinaga todo este tiempo se ha considerado a esta nación una nación sin Estado, la concentración del poder a estado supeditada a una sociedad determinada como ser la sociedad blanca criolla y mestiza, la pluralidad de naciones que existen dentro de nuestro país ha intentado ser incluida a partir de la refundación del Estado transformándose en un Estado Plurinacional que vendría a incluir a estas naciones no solo de acuerdo a un carácter nominal si no en función a una posible autodeterminación por medio de las autonomías indígenas, en este aspecto solo se ha visto un avance cualitativo y no así cuantitativo ya que en la actualidad solo 3 regiones indígenas son autónomas, este proceso permitiría en gran medida la descentralización del Estado, los cuales administrarán sus recursos y poseerán costumbres propias. “El Estado Plurinacional abre el camino para ejercer la autodeterminación a través de las autonomías indígenas, lo que quiere decir que en Bolivia la correspondiente demanda está pensada en términos de autonomías territoriales, pero con el horizonte de la reconstitución de los territorios ancestrales” (Cordero, 2018, p.76)
Conclusión
La problemática en relación a un nuevo paradigma civilizatorio es un tema amplio y complejo, pero se podría decir que dentro del Amautismo y del Vivir Bien existiría una coincidencia en relación a la existencia de un modelo civilizatorio Andino, por lo tanto, fruto de este pequeño trabajo nos preguntamos lo siguiente:
1. ¿Será
el amautismo de Fausto Reinaga la génesis del Vivir bien?
2. ¿Cuáles
son los orígenes epistemológicos de la individualidad dentro de la civilización
comunitaria?
3. ¿Cómo
se podría prefigurar una idea sobre la civilización Andina con relación a su
identidad y características auténticas sin caer en un esencialismo?
Bibliografía
Cordero Sofia, La
plurinacionalidad desde abajo, Ediciones FLACSO, 2018 , Ecuador y Bolivia.
Choquehuanca David, Manifiesto del Vivir bien, Editor
Diego Pacheco Balanza, 2017, Bolivia.
Pacheco Diego, Vivir bien en armonía y equilibrio con la madre
tierra, Ediciones Gama Azul, 2013, Bolivia.
Reinaga, Fausto. Obras Completas El Pensamiento
Amautico. Vol. 6. La Paz: Vicepresidencia de Bolivia, 2015.
Reinaga, Fausto. Obras Completas Tesis India.
Vol. 5. La Paz: Vicepresidencia de Bolivia, 2015.
Yampara Simón, Pachakutt’i – Kandiri en el Paytiti,
Ediciones Qamañ-Pacha, 1995, Bolivia.
Páginas Web
[1]
Militante del MINKA y del NA
[2]
Ensayista Activista político, militante del MAS-IPSP.
[3] La
palabra utopía tiene origen en el escrito de Tomás Moro, quien describe un
mundo “mejor” en su obra basado en los relatos del “nuevo mundo”.

