lunes, 27 de octubre de 2025

EVISMO Y ARCISMO APUNTES CRÍTICOS SOBRE LA VIEJA IZQUIERDA EN BOLIVIA

 

EVISMO Y ARCISMO APUNTES CRÍTICOS SOBRE LA VIEJA IZQUIERDA EN BOLIVIA

Luego de la deplorable derrota de la vieja izquierda en nuestro país se hace necesario repensar cuestiones relacionadas con lo que significa ser de izquierda, en este lado del mundo, aquella fuerza que alguna vez fue como un cuerpo joven y revolucionario hoy solo arrastra los fósiles de un viejo dogma, donde el culto a la personalidad la creación de caudillos, la verticalidad del poder, el proselitismo y la escasa renovación a nivel retórico y político, terminó degenerando una reacción en cadena, que acabo con la inminente derrota electoral de todas las alternativas que se suponían de izquierda.

La caricaturesca participación del MAS en las últimas elecciones fue el reflejo de un proyecto agotado, con un patético resultado de apenas 3% el cual fue solo un eco lejano de aquella aplastante victoria de más del 50%, obtenida cinco años atrás. Este fue el precio de la soberbia y resultado de la desconexión con los verdaderos intereses de la gente, de repetir viejos libretos populistas y consignas agotadas que funcionaron muy bien veinte años atrás, pero que hoy se desploman ante un mundo que avanza sin mirar atrás, una clara consecuencia de confundir al instrumento político con una propiedad personal.

Esta decadencia tiene varios responsables, por un lado, los torpes fanáticos que con devoción casi religiosa enaltecían el nombre de “Evo Morales” por encima del verdadero proyecto político del Proceso de Cambio, por otro lado, los autodenominados movimientos sociales y funcionarios públicos “Arcistas” que juraban lealtad al poder y pagaban su fidelidad aplaudiendo y callando las torpes políticas públicas realizadas y que solo hundían cada día más al país, así entre ovaciones y obediencias ciegas, convirtieron la revolución de izquierda en una parodia de si misma.

La crisis de la vieja izquierda en Bolivia me recuerda a la tragedia retratada por Dostoievski en “Los Endemoniados”, donde un grupo de revolucionarios cegados por su propio dogma, terminan destruyendo aquello que decían defender; donde aquellos que se llamaban compañeros terminan destruyéndose entre sí.1 Ahora el buscar culpables entre ambos bandos no soluciona nada la crisis que la izquierda atraviesa a nivel ideológico y que viene arrastrando en todo el continente, entre traiciones y ambiciones disfrazadas de lealtad, que degeneran en un nihilismo político.

Necesitamos pues que nuestros intelectuales acompañados de los diferentes sectores populares reflexionen sobre esta cuestión, que no supongan que la izquierda refiere solamente a un ciego fanatismo o a repetir consignas como si fuesen dogmas, que la vehemente insistencia de construir un capitalismo de Estado, característico del Socialismo del Siglo XXI, se distancia del horizonte emancipador que perseguía el verdadero socialismo, la nueva izquierda requiere, por tanto, repensar críticamente sus propias categorías, analizar su trayectoria y entender el desarrollo progresivo del materialismo histórico.

Michel Foucault realizó una importante diferencia entre lo que vendría ser el “Intelectual Universal” y el “Intelectual Especifico” el primero pretendería ser la conciencia del pueblo, algo así como un maestro de la verdad y de la justicia, que buscaba hacerse escuchar como representante de lo universal, en contraste el intelectual especifico que se dedicaría a sectores específicos, un trabajo más inmediato de luchas y problemas determinados ya no universales, buscando una nueva ligazón entre teoría y praxis.2

La tarea es titánica y el esfuerzo demanda varios sacrificios y del abandono de viejas prácticas y slogans vacíos que ya no convocan a nadie, lo que tenemos que buscar es una nueva manera de entender la izquierda, una nueva izquierda que no tenga miedo de reinventarse.

Notas

1.- Vérité et pouvoir. Entrevista con M. Fontana en rev. L'Arc, n.° 70 especial. Págs. 16-26.

2-. Dostoievski, F. (2022). Los endemoniados (10.ª reimp., ed. rev.). Alianza Editorial.




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