lunes, 7 de diciembre de 2020

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martes, 9 de junio de 2020

Dos visiones actuales sobre las tensiones entre democracia y juventud



Por: Diego Miranda C. / Erika J. Rivera

Democracia en un sentido amplio

Diego Miranda C. (DMC): La democracia en esencia tendría un origen que se remonta a la antigua Grecia y en la que se pueden diferenciar varios elementos un tanto ajenos a los que se aprecian en lo contemporáneo. Esta consistía en un sistema político que defendería y priorizaría al pueblo y su derecho a tomar decisiones, lo que terminaría involucrando de forma directa a los ciudadanos.
   ” No existía la ‘representación’ tal como la conocemos ahora, sino que los gobernantes eran elegidos alternativamente entre los ciudadanos, no por sus méritos, sino por su condición de ciudadanos. Estos a la vez eran quienes tenían el derecho y el deber de asistir a las asambleas ya que la autoridad de la misma era absoluta”[1].
   En ese sentido se podría evidenciar que en esencia la democracia consistiría en proporcionar un mayor grado de participación a la sociedad. Hoy en día hemos reducido esta actividad a la mera participación electoral donde se pretendería relegar nuestras responsabilidades ciudadanas a un grupo determinado de representantes, cuya probidad especulamos y exigimos a la vez, este concepto el de la democracia a lo largo de la historia ha atravesado una ingente cantidad de trasformaciones amplificando ciertas características en desmedro de otras, las que se constituían como eje central de la representación. Nuestra incapacidad de dialogar y buscar un circunstancial consenso a partir de la deliberación sería uno de los principales problemas al momento de pretender construir una verdadera democracia.
   La división maniqueísta entre amigo y enemigo se desarrolló a lo largo de la historia, ya en la Revolución Francesa se dio a mano de jacobinos y girondinos, los girondinos quienes reprobaban las prácticas violentas de Robespierre y que al mismo tiempo se desenvolvían de manera moderada, en cambio los jacobinos llevaban al extremo la revolución que incluso silenciaban a sus contrarios por medio del terror.
   Similar actitud sucede con el marxismo cuyo relato consiste en la lucha entre la burguesía y el proletariado, donde esta división termina generalizando a todos los elementos de la sociedad. Ya lo dice Marx en el Manifiesto Comunista “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases”[2]. La pretensión taxonómica de Marx se ve respaldada por el metarrelato del Materialismo dialéctico.

Erika J. Rivera (EJR):   Los procesos de modernización y democratización de las últimas décadas han producido en América Latina y Bolivia un orden social muy complejo, que como tal muestra elementos de inestabilidad e ingobernabilidad[3]. Debido a esta situación no es conveniente aplicar una teoría maniqueísta, que analice la realidad social contraponiendo a dos fuerzas únicas que mutuamente tratan de destruirse[4]. En el caso boliviano la oposición radical entre “Pititas” (derecha) versus “Masistas” (izquierda) no es adecuada, porque muy diversos actores han intervenido durante el último tiempo en la política nacional creando un universo ideológico y político cambiante y difícil de reducir a un solo tipo de explicación interpretativa.
   La constelación boliviana actual puede ser vista como una primera reacción muy vigorosa contra un régimen autoritario que pensaba perpetuarse en el poder, pero esta corriente estaba constituida por actores plurales sin una coordinación visible entre ellos. El principio común ha sido probablemente un intento de retornar a la democracia pluralista y multipartidaria que existía hasta 2005, con el aditamento de un fuerte factor ético, como ha sido la lucha contra la corrupción y la manipulación gubernamental del aparato judicial y de la administración pública.
   Existen, por supuesto, muy diferentes definiciones en torno al “fenómeno democrático”[5], que establecen importantes distinciones entre la democracia directa, la representativa, la formal-política, la social, la poliarquía y otros modelos menores[6].
   En Bolivia y en las últimas décadas se ha tratado de establecer una democracia en sentido muy amplio, que permita la participación efectiva de todos los grupos sociales, étnico-culturales, regionales y de diferentes edades, lo que sin embargo, ha causado una enorme discusión pública, pero pocos resultados prácticos. Esto se percibe claramente en el funcionamiento muy convencional del Parlamento Nacional y en las Asambleas Departamentales.

Participación de las nuevas generaciones en política

DMC:   Las nuevas generaciones que pretenden aventurarse a la actividad política se encuentran claramente condicionadas por el adoctrinamiento que les imponen los diferentes partidos políticos, el espíritu crítico queda al margen de cualquier planteamiento que no se inscriba en las disciplinas al interior de cada partido, en nuestro medio actualmente la lucha entre (Pititas) sector de derecha que habría sido parte de las protestas de Noviembre y los (Masistas) sector de izquierda que tendría una nueva representación electoral para estas elecciones se enfrascan en una lucha de la cual se beneficiarían de forma inmediata las viejas castas políticas para que después estos grupos sean instrumentalizados y que terminen, como decía Zavaleta, en “morir como perros para que otros coman como chanchos”[7].

EJR:   Sobre la participación de las nuevas generaciones en política es indispensable en nuestro contexto reflexionar acerca de la llamada revolución de las pititas, la cual no ha modificado la estructura institucional del Estado boliviano, pero sí un empoderamiento mayor de grupos urbanos juveniles con una pluralidad de orientaciones ideológicas. El resultado de todo este proceso es incierto, por lo que se puede afirmar que la coyuntura política contemporánea es altamente volátil[8]. La postergación de las elecciones generales, la irrupción de la pandemia del coronavirus y la consecuente amortiguación de toda actividad política nos impide un análisis exacto de la coyuntura actual. Las pocas actividades de la Asamblea Plurinacional con efectos práctico-políticos nos muestra precisamente esa ambivalencia mencionada de la coyuntura actual: por un lado el Poder Legislativo parece facilitar un entendimiento con otros sectores al aprobar una ley consensuada para las elecciones, pero al mismo tiempo este órgano estatal se dedica a obstaculizar irracionalmente una componenda política de largo plazo, como por ejemplo el debate sobre la agricultura transgénica, la situación de la salud pública, la protección del medio ambiente y otros temas neurálgicos[9].

Coyuntura, elecciones generales y antagonismos entre Masistas y Pititas

DMC:   La dualidad de poderes y el contrapeso de las cuestiones relacionadas a las perspectivas que tienen ambas posiciones deben ser tratadas de forma más plural y participativa, ya que en esencia la democracia consistiría en eso, en la discusión y el debate de polaridades contrapuestas que impiden un acercamiento para buscar ejes de acople que permitan generar alternativas entre visiones en apariencia contrarias esto sería un claro avance con relación a lo democrático, dejar de lado posiciones demagógicas y dogmáticas para llevar a la praxis las ideas que se tienen, no con un la finalidad de un horizonte utópico de consenso, sino con la pretensión de elaborar un marco normativo entre ambas posturas que nos orienten a todos a disolver las diferencias que impiden este acercamiento. “La unidad antropológica básica de la humanidad, la comunidad de metas normativas últimas de desarrollo y la similitud de sueños y anhelos y así mismo de prejuicios y aversiones parecen sobreponerse a todas las diferencias y disparidades”[10].
   Vivimos en una sociedad colmada de hábitos de desacatamiento. Estas diferencias deberían de disolverse en el Estado como un ente en el cual se van concentrando las voluntades individuales reflejadas en las ánforas de la participación electoral. En nuestro caso y en la actual coyuntura política esta es la razón del descontento por parte de ambos grupos, ya que el régimen transitorio de Añez carece de legitimidad, la cual le impediría objetivar las decisiones que toma como parte de la voluntad popular.
   La actividad política de las jóvenes generaciones que no desean formar parte de ningún partido político, deben articularse por medio de asambleas populares que les permitan reflejar sus inquietudes y materializar sus propuestas, ya que en nuestro medio todavía no se entiende que al interior de cada partido se producirían oposiciones y luchas de ideas las cuales reflejarían las contradicciones de clase, o de lo viejo y lo nuevo que serían parte de la dialéctica del desarrollo interno de cada grupo político[11].

EJR:   Dentro de la coyuntura se halla la actividad de los intelectuales, quienes también se han polarizado entre los defensores del anterior régimen populista y los caóticos defensores de la democracia liberal. Ante esta situación y los problemas recién mencionados, los intelectuales, tanto de izquierda como de centro y derecha, no han podido presentar alternativas válidas para la reorientación de la política boliviana a largo plazo. Lo que sí se puede observar es que las voces de los intelectuales de todas las tendencias no están claramente articuladas con los deseos y las esperanzas de la ciudadanía, especialmente con las clases de menor poder adquisitivo y menores oportunidades de educación[12]. Los que hablan a nombre de los sujetos subalternos reproducen la misma distancia social tradicional entre los que orientan y los que trabajan, preservando, aunque sea sin querer, las jerarquías sociales diferenciadoras. Se puede, por lo tanto, afirmar que la construcción de un metarrelato politológico que englobase a toda la sociedad sigue siendo una meta incumplida.
   En la actual coyuntura hay que resaltar el rol creciente que juegan los jóvenes a nivel mundial, donde se discuten medidas incluyentes como la rebaja de la edad electoral, la instauración de cuotas para sectores juveniles de órganos representativos y administrativos del Estado y la creación de escuelas, universidades e institutos de formación que correspondan a las necesidades del presente y a la vocación sociopolítica de los jóvenes. Así se evitaría, aunque sea parcialmente, la transformación de la juventud en un mero engranaje de la sociedad y en un factor sin voz propia de la política[13].





[1]   Miranda, Diego, La democracia comunitaria como la puerta a un cambio paradigmático, en: https://dondiegox2020.blogspot.com/2019/12/la-democracia-comunitaria-como-la.html [consultado el 31 de junio 2019].
[2]    Marx, Karl, Manifiesto comunista, traducción Lara Cortez, Editorial Península, Barcelona, 2017.
[3]  Edelberto Torres-Rivas, “América Latina: gobernabilidad y democracia en sociedades en crisis”, en: Nueva Sociedad (Caracas), Nº 128, 1993, pp. 88-101; Antonio Camoux, “La múltiple (in)gobernabilidad: elementos para un análisis conceptual”, en: Revista mexicana de sociología, vol. 62, Nº 4, octubre-diciembre 2000, pp. 159-188.
[4]   Mariano Fazio, Secularización y Cristianismo. Las corrientes culturales contemporáneas, Rosario (Argentina): Ediciones Logos, 2014, pp.103-118.
[5]   Reinhard Friedmann / Sergio Micco / Eduardo Saffirio, Introducción a la politología, Santiago de Chile: Fundación Friedrich Naumann, 1995, p. 2.
[6]    Ibid., p. 3-14.
[7]   Zavaleta, René, Las masas en noviembre, Primera Edición, Editorial Juventud, La Paz Bolivia, 1983.
[8]   Norberto Bobbio, El filósofo y la política, México: FCE, 1996, pp. 208-217.
[9]   [Sin autor], Herramientas de exigibilidad de los derechos económicos, sociales y culturales, La Paz: CBDHDD, 2003.
[10]   Mansilla H. C. F., Herencias culturales y prácticas sociales, Editorial Plural, La Paz 2015.
[11]   Mao, Tse-Tung, Sobre la contradicción, Centro de publicaciones de la Facultad de Humanidades, La Paz 1984.
[12]   Abdón Zárate / Ireneo Uturunco, Historia política de las naciones originarias, El Alto: s.e., 2017, pp. 276-282.
[13]   Véase un temprano testimonio sobre la complejidad de la evolución social del presente, que influye sobre el involucramiento juvenil: Rodrigo Ayala y otros, Conflictos. Una mirada hacia el futuro. La Paz: Fundación Friedrich Ebert / ILDIS, 2009, pp. 265-294; Ministerio de Justicia / Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, Informe Nacional sobre la situación de la juventud en Bolivia, La Paz: s.e. 2014.

miércoles, 27 de mayo de 2020

¿Es posible un paradigma civilizatorio andino?


Por: Pablo Velásquez Mamani[1]
          Diego Miranda C [2]






El propósito de este ensayo es reflexionar en relación a varias cuestiones ligadas a la posibilidad de un paradigma civilizatorio Andino, ante la pretensiosa actitud de algunos apologistas del capitalismo se pone en frente un horizonte de emancipación no tan ligado al Marxismo pero consciente de la crítica al sistema mercantilista que realiza. Para que este trabajo tenga cierta pluralidad de perspectivas y se logre abrir a múltiples interpretaciones nos hemos reunido mi persona Diego Miranda. C  y Pablo Velásquez Mamani , en una primera parte Pablo Velásquez realiza una exposición general de los ejes centrales de la corriente Indianista sus antecedentes y sus transformaciones a lo largo de la historia , el abordaje teórico de esta propuesta la realiza de acuerdo al último periodo de Fausto Reinaga (Amautismo) quien aborda la problemática civilizatoria con una propuesta más receptiva y abierta a otras culturas y que entiende la indianidad mas como una filosofía y una opción de vida no tan relacionada a una cuestión eminentemente étnica, por mi lado en la segunda parte del texto afronto la problemática actual con respecto al COVID 19 y las crisis multifacéticas que se aproximan, además del actual escenario político -social dentro y fuera de nuestro contexto, a la vez hago hincapié en la propuesta del Vivir-Bien y sus repercusiones en la CPE y algunos escenarios Internacionales, como una alternativa civilizatoria concreta y realizable.

Introducción.
Desde el encuentro de mundos (1942) la sociedad humana se ha encaminado a una sociedad “unilateral y universal”, al menos esa ha sido la pretensión. Luego de la inclusión del 3er mundo y la caída de la ex URSS al parecer esta posibilidad ha quedado sellada por un mundo “unipolar y capitalista”. El sueño de la historia predicada por F. Fukuyama (1992) que implicaba sus graves consecuencias, no tenía alternativa.
Sin embargo, tan pronto el “mito universal” tomó posesión del planeta, otros relatos críticos emergieron desde el núcleo mismo de occidente, pero también levantaron la voz otros discursos y alternativas más allá de occidente.
Esta crítica tiene como cuestión central: ¿otro mundo es posible? En la gama de alternativas y de perspectivas, también se ha intentado una respuesta desde nuestras tierras del “Abya-yala”.
Ahora bien, ese intento no es uno, sino implica también multiplicidad de perspectivas, desde las exógenas, indigenistas, antropológicas, ecologistas e incluso esotéricas; y endógenas, el indianismo y amautismo. Cabe recalcar que las líneas de división y contrariedad entre estas perspectivas son muy delgadas y translúcidas, por tanto, no puede haber una exclusividad.
En este entendido, es que se pretende responder a la cuestión principal desde la autenticidad del indio en el tiempo y con el tiempo. En un primer momento, desde el indianismo y el amautismo de Fausto Reinaga (el único indio que escribió sobre el tópico), como posibilidad de propuesta universal. Sin embargo, en esta misma línea y en trabajos posteriores, en un segundo y hasta tercer momento, queda pendiente la discusión y problemática de éstas propuestas y su pertinencia, reconsiderando incluso su contexto y pretexto, pues los planteamientos reinaguistas datan de los 70 y 80, y en el presente existe un neoindianismo y un nacionalismo Aymara con una nueva perspectiva.

¿Existiría algún paradigma civilizatorio Indio o Andino?

En la historia del indio la única corriente ideológica política auténticamente india ha sido el indianismo. Con altibajos y contradicciones, sus propuestas surgieron de la reflexión y sentimiento indio de los andes. El ideólogo del indianismo es Fausto Reinaga, quien ha establecido las bases del indianismo y el amautismo.
¿Qué propone el indianismo? Una apuesta política por la revolución india, liberar al indio de la colonización externa e interna. ¿Con qué objeto?
Dice: “La revolución india es la conquista de poder por el indio para implantar su socialismo. Y ¿Qué es el socialismo indio? El socialismo indio es el socialismo inca. Y el socialismo (o comunismo) inca es la posesión colectiva de la tierra (comunidad indigenal) y sistema social de vida colectivo (ayllu) regido por la ley suprema y universal de “ama llulla, ama sua, ama qhilla”. El socialismo inca existe, es real, vive en la raza india. (Reinaga, 2015: 507)

Hay tres características sobre un posible paradigma civilizatorio.

Primero, la “utopía”[3] indianista, denominada en este caso “socialismo inka”, no fue tan solo una pretensión, sino una realidad que se intenta reconstituir. Puede discutirse sobre la calificación de “socialismo” al Estado Inka o la sociedad precolonial india, sin embargo, el carácter benefactor o estado de bienestar ha sido reconocido por todos autores que trabajan el tema. Incluso en las crónicas se lee: “no había ni hambre ni miseria” ¿Qué implica esto?. Mucho, “un mundo real y mejor en el pasado”.

Segundo, los cimientos de esa sociedad fueron: el colectivismo social y una ética de convivencia. También se ha demostrado, aunque no determinantemente, que el colectivismo o comunitarismo, traducciones del sistema ayllu, era la base organizativa para autosustentar aquella forma de sociedad precolonial en los “andes”. Aunque el tema es mucho más amplio y complejo.

Tercero, el socialismo inka no ha desaparecido con la extinción de la sociedad precolonial, esa sociedad, y el centro de esa sociedad, el indio, pervive con su visión “socialista” o “comunitarista”. En esto la complejidad y controversia sobre el tema se va acrecentando. ¿Una cultura tiene la posibilidad de mantener en el tiempo su forma de organización y relación social? ¿Es posible que la cultura distinga tanto a unos pueblos de otros? Este es otro gran debate en la filosofía antropológica, no obstante, en el caso concreto de los andes (aymaras/quechuas), el indianismo ha otorgado una respuesta también concreta.

El indio pervive con su cultura y forma de vida, porque en Bolivia, Perú, Ecuador, en Amerindia, existen dos sociedades desde la colonización, la blanco-mestiza y la india. La sociedad y cultura india a pesar de la colonización no ha sido aniquilada, sino que se ha logrado sobreponer en un proceso permanente de lucha política por su liberación y el mantenimiento y recreación de su forma de vivir.
Ahora bien, compete también preguntar: ¿es posible un paradigma civilizatorio ancestral y particular en este tiempo (pos)moderno y global?
Reinaga mismo responde:
“El socialismo indio es la conjunción de la moral inca con la técnica del siglo XXI. El indio, hombre puro, como espíritu y como materia, entra en posesión y dominio de la técnica industrial de nuestro tiempo. El día que esta moral inca y la técnica se abracen, ese día renacerá como ensalmo ¡el Tawantinsuyu del siglo XX¡” (Reinaga: 2015:508)
Como se lee, el indianismo no pretende volver al pasado, sino que es creyente del uso adecuado que se puede dar a la técnica o tecnología actuales. El problema no es la técnica sino el uso que se le da, es la moral y ética que existe detrás de ella. Una moral y ética superior a la occidental es la moral india, basada en la triología: ama sua, ama llulla, ama qhella (no seas mentiroso, no seas flojo, no seas ladrón).
¿Esta forma de ética puede constituirse en un paradigma o modelo de vida para el mundo?, la respuesta de Reinaga es afirmativa. Con el amautismo se universaliza la moral india.

“El pensamiento de América es el pensamiento amáutico expuesto en este libro. El pensamiento amáutico es el Cosmos hecho carne y espíritu; Cosmos hecho conciencia y libertad. En suma, el pensamiento amáutico es el Cosmos hecho hombre.” (Reinaga: 2015: 417)
Esta idea que puede resumirse en “el hombre es tierra que piensa”, implica no solo la consideración y preocupación por el indio, sino por el hombre, y más aún, por el cosmos, por la naturaleza. También indica un cambio de posición en la relación con la naturaleza y los otros seres, que en proyecciones tiene notables consecuencias de epistemología antropológica y ontología.

Dados los problemas globales del cambio climático, que afectan la existencia de todo lo que conocemos como humanidad, la propuesta de una ética que piense en la naturaleza reconociéndonos parte de ella, parece totalmente pertinente. Coincide con las posturas actuales sobre el asunto, pero desde luego desde su ubicación concreta en y para el mundo.
En síntesis, existe otro modelo civilizatorio basado en la experiencia histórica de la indianidad para proponerla al mundo como alternativa ética a los problemas globales.
Sin embargo, el asunto está atravesado por varias cuestionantes y negaciones, que también es necesario debatir y aclarar. Por lo pronto, es importante resaltar, que la respuesta a la pregunta principal ha sido dada hace medio siglo y en base a la propia experiencia histórica.

Crisis Civilizatoria

El carácter multidimensional de las dificultades que se aproximan es sumamente alarmante, fruto del COVID19 se asoman crisis alimentarias, energéticas, políticas y económicas las cuales se llegarían a concretizar en una crisis civilizatoria, esta situación nos da dos alternativas continuar con el proyecto civilizatorio moderno-desarrollista y subsumirse en una vorágine de dependencia, o podemos comenzar a generar nuevas alternativas más acordes a los tiempos que se avecinan. El no tomar una acción oportuna vendría a ser fatal pues no solo nos condenaría a depender en gran medida al centro de dominio mundial, si no que estaríamos a merced de los fondos “Distressed o holdouts” más conocidos con el nombre de fondos buitre que tendrían la finalidad del embargo de nuestros recursos naturales.
La emancipación de los pueblos indígenas serviría enormemente como marco de referencia para lograr proyectar alguna salida ya que todo este tiempo hemos dependido en gran medida del mito del progreso exportado de occidente, esto nos ha llevado a reforzar aspectos propios de la teoría de la dependencia hacia países más desarrollados, lo que en la actualidad no vendría a ser una opción factible para lograr esa emancipación anhelada, ya que la colonización del siglo XXI  no se hace con espadas y cruces si no que ahora se la realiza de forma menos violenta pero igual de salvaje por medio de la mercantilización de todos nuestros niveles de existencia.

La propuesta del Vivir Bien

En este contexto ya con anterioridad se habría planteado una alternativa al respecto el “Vivir Bien”, cuya existencia no se puede negar ya que estos principios están plasmados dentro de la Constitución política del Estado (Bolivia) o sea que no sería solo una propuesta ideal o retórica si no que tendría cierta consistencia con relación a una dirección ético-moral del pueblo boliviano y de todos los países del Abya-Yala. Así también la propuesta del Vivir bien ha sido exportada a múltiples escenarios internacionales como alternativa ante el colonialismo ambiental, Bolivia ha sido el único país que se ha desmarcado del pensamiento capitalista que promovería el desarrollismo y la modernidad.  “En Rio+20, el Estado Plurinacional ha insistido en el reconocimiento de que existen diferentes enfoques para alcanzar el desarrollo sostenible” (Pacheco, 2013 p.28), además de otros escenarios como la convención marco de Naciones Unidas para el cambio climático, la COP 17 en Durban, la COP 18 en Doha y por último el G77 donde 124 países debatieron el Vivir bien como nuevo modelo civilizatorio.

 Ahora la construcción de este horizonte de emancipación aún no está realizada del todo si bien tenemos los principios éticos al respecto aún no se han traducido los mismos como pilares fundamentales para caracterizar al Estado Plurinacional.
El Vivir bien esa alternativa que en nuestro contexto habría sido utilizada de manera funcional a un proyecto extractivista ha entrado en desuso actualmente, debido a la falta de proyección y valor que habrían tenido aquellos que podrían hacer de esto un hecho. Estoy convencido de que esta propuesta civilizatoria vendría a constituir una solución a las múltiples crisis que atravesaremos de aquí a futuro ante el aciago destino que nos depara.


Nacimos como Republica, nacimos a la vida formalmente independiente pero nunca lo hemos sido somos parte del sistema imperialista, y por lo tanto formamos parte de la periferia que siempre ha sido explotada y subordinada a nivel internacional, tuvimos la fortuna de tener en nuestro territorio recursos no renovables como el estaño, la plata, el petróleo, el gas o el litio del mañana pero también hemos tenido el infortunio histórico de poseer estos recursos,  ellos han atraído al capital financiero internacional, ellos han sido la base de la consolidación de las oligarquías que han explotado a nuestro pueblo. “..La República fue creada como consolidación de la “audiencia de Charcas”, por grupos de personas que traicionaron la lucha de independencia participativa en cada espacio territorial, de los Aymaras, Quishwas, Waranies”. (Yampara,1995 p.13)

Como estos recursos se agotan la cuestión de su pésima administración trae consecuencias fatales para nuestro país y para su población.


Independencia Agricola,Etica y Politica

Paso a describir los tres principales motivos que impulsan mi propuesta:

 El primero estaría respaldado con la actual crisis alimentaria que atravesamos, en Bolivia el ultimo D.S 4232 posibilitará el uso de semillas transgénicas la cual daría la impresión de cubrir necesidades en un aspecto productivo pero el mismo ignora las múltiples consecuencias que esta medida traería, la primera estaría relacionada con las patentes de estas semillas las cuales serían de propiedad exclusiva de una empresa transnacional, la cual tendría el libre arbitrio para decidir su precio y su forma de comercialización, la segunda el atentado directo que tendría hacia las especies nativas de la región las  cuales estarían en peligro debido a la contaminación transgénica fruto de la polinización de estos cultivos.
 El Vivir Bien pone como pilar fundamental el respeto hacia la Madre tierra esto está también reglamentado en la Ley 300 como en la CPE, es por eso que el paradigma civilizatorio del Vivir Bien debe ser tomado en cuenta como prioridad al momento de administrar el Estado.

El segundo consistiría de un aspecto Ético, el que sería fundamental para la formación de un carácter acorde a las exigencias de la sociedad actual, si analizamos este aspecto en función a la metaética  nos pondremos a cuestionar el cómo formulamos juicios sobre cualquier fenómeno, es aquí donde las implicaciones del carácter colonial serían evidentes, ya que los parámetros al momento de realizar cualquier premisa ética  podrían  ser o bien falsos o verdaderos, esto acorde en gran medida a una moral victoriana que establecería ciertas restricciones características del mundo occidental, a la par de esto estaría la influencia de la moral cristiana para la cual solo sería correcto uno de estos polos.
El carácter monolítico de esta ética religiosa vendría a configurar aspectos secundarios con respecto a nuestra relación con la naturaleza teniéndola en cuenta como simple objeto además de excluir a otro tipo de culturas. “El principio científico occidental del tercero excluido no permite integrar en su modelo civilizatorio el conocimiento de los pueblos y culturas milenarias”. (Choquehuanca, 2017 p.61)

El tercer motivo consistiría en un carácter político, ya que a nivel de Estado la concentración del poder se ha visto como un problema a lo largo de la historia, en nuestro caso el  contractualismo político no toma en cuenta la cuestión de los pueblos indígenas y su condición de abigarramiento, como diría Fausto Reinaga todo este tiempo se ha considerado a esta nación una nación sin Estado, la concentración del poder a estado supeditada a  una sociedad determinada como ser  la sociedad blanca criolla y mestiza, la pluralidad de naciones que existen dentro de nuestro país ha intentado ser incluida  a partir de la refundación del Estado  transformándose en un Estado Plurinacional que vendría a incluir a estas naciones no solo de acuerdo a un carácter nominal si no en función a  una posible autodeterminación por medio de las autonomías indígenas, en este aspecto solo se  ha visto un avance cualitativo y no así cuantitativo ya que en la actualidad solo 3 regiones indígenas son autónomas, este proceso permitiría en gran medida la descentralización del Estado, los cuales administrarán sus recursos y poseerán costumbres  propias. “El Estado Plurinacional abre el camino para ejercer la autodeterminación a través de las autonomías indígenas, lo que quiere decir que en Bolivia la correspondiente demanda está pensada en términos de autonomías territoriales, pero con el horizonte de la reconstitución de los territorios ancestrales” (Cordero, 2018, p.76)

Conclusión

La problemática en relación a un nuevo paradigma civilizatorio es un tema amplio y complejo, pero se podría decir que dentro del Amautismo y del Vivir Bien existiría una coincidencia en relación a la existencia de un modelo civilizatorio Andino, por lo tanto, fruto de este pequeño trabajo nos preguntamos lo siguiente:

1.      ¿Será el amautismo de Fausto Reinaga la génesis del Vivir bien?
2.      ¿Cuáles son los orígenes epistemológicos de la individualidad dentro de la civilización comunitaria?
3.   ¿Cómo se podría prefigurar una idea sobre la civilización Andina con relación a su identidad y características auténticas sin caer en un esencialismo?


Bibliografía

Cordero Sofia, La plurinacionalidad desde abajo, Ediciones FLACSO, 2018 , Ecuador y Bolivia.

Choquehuanca David, Manifiesto del Vivir bien, Editor Diego Pacheco Balanza, 2017, Bolivia.

Pacheco Diego, Vivir bien en armonía y equilibrio con la madre tierra, Ediciones Gama Azul, 2013, Bolivia.

Reinaga, Fausto. Obras Completas El Pensamiento Amautico. Vol. 6. La Paz: Vicepresidencia de Bolivia, 2015.

Reinaga, Fausto. Obras Completas Tesis India. Vol. 5. La Paz: Vicepresidencia de Bolivia, 2015.

Yampara Simón, Pachakutt’i – Kandiri en el Paytiti, Ediciones Qamañ-Pacha, 1995, Bolivia.

Páginas Web





[1] Militante del MINKA y del NA
[2] Ensayista Activista político, militante del MAS-IPSP.
[3] La palabra utopía tiene origen en el escrito de Tomás Moro, quien describe un mundo “mejor” en su obra basado en los relatos del “nuevo mundo”.

lunes, 11 de mayo de 2020

Ciencia, Coronavirus y Capitalismo


Diego Miranda C, Dr.Gonzalo H. Amador 

“Una generación que tuvo el coraje de deshacerse de Dios, de aplastar al Estado y a la Iglesia, y prescindir de la sociedad y la moralidad, se inclina sin embargo ante la ciencia. Y la ciencia donde debería reinar la libertad, el orden del día era “creer en las autoridades o dejarse cortar la cabeza”.
August Strimber, Antibarbarus


Introducción. -

En un inicio quisiera que se tome en cuenta el estado en el que se encuentra actualmente gran parte de la sociedad, donde la muerte y la miseria se hacen más visibles y adquieren una mayor relevancia, las condiciones que atravesamos nos invitan a reconsiderar varios escenarios que antes habíamos ignorado, como también a buscar alternativas innovadoras en todos los aspectos.

El Covid-19 hace manifiesto de forma radical contextos que en esencia estaban normalizados. Para empezar, quisiera señalar que sobre el origen de este virus se mantienen dos discursos:

- El primero sería que fue creado en un laboratorio, como afirmaría EEUU en específico Mike Pompeo jefe de diplomacia de ese país quien dijo recientemente que existirían “evidencias enormes” de que el virus ha sido creado de forma artificial en un laboratorio de Wuhan, cabe recalcar que en esta ciudad está situado el laboratorio P4 donde se estudiarían algunos de los patógenos más peligrosos del mundo.

- El segundo discurso es el de la OMS que ya habría descalificado en reiteradas oportunidades la afirmación de EEUU, aduciendo que el origen de este virus sería en función a un contagio proveniente de los murciélagos pasando antes por el pangolín.

La tensión dialéctica de ambos discursos evidencia el conflicto político-económico de ambos países, y al mismo tiempo problematiza la legitimación de todo discurso científico, poniéndose por encima de cualquier apreciación teórica que pretenda independencia incluso de organismos mundiales como la OMS la ONU o de gobiernos potencia como el de EEUU, China y otros.

Debido a estos antecedentes un correcto análisis de la situación va más allá de apreciaciones cientificistas que poco o nada ayudan a buscar alternativas a todo este caos, por tanto para tener una mayor precisión en mi análisis filosófico voy a utilizar como andamiaje teórico elementos de la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt, fundamentos del anarquismo epistemológico ( Feyerabend) además el análisis que hiciera Lyotard con relación a la condición del saber en sociedades post industriales.

Por su parte el Dr. Gonzalo Amador realizaría una aproximación amplia y objetiva de lo que vendría a significar la ciencia en nuestro actual contexto, la paradójica responsabilidad de la misma en cuanto al origen del virus y las implicaciones sociales del paradigma científico apoyado en gran medida en el trabajo de T.S Kuhn y el falsacionismo de Popper buscaría fundamentar el carácter pírrico de una posible solución a este problema.

Teoría Crítica y Teoría tradicional

Para tener una orientación adecuada es necesario diferenciar entre teoría crítica y la teoría tradicional, la teoría tradicional vendría a ser un conjunto de enunciados donde priman las construcciones matemáticas que casi son aplicables a la totalidad de las ciencias, a la vez dichos enunciados estarían después validados por medio de la experiencia. “La teoría en sentido estricto es una conexión sistemática de proposiciones en la forma de una deducción sistemática unitaria”     ( Horkheimer,2000, p.25)

Por tanto, la teoría tradicional vendría a estar fundamentada por su pretensión de imitar el modelo de las ciencias naturales se la entendería como una construcción sistemática cuyas proposiciones posibilitarían deducirlas unas de otras, con una esencia en apariencia interna e independiente. Es aquí donde el concepto de teoría pretendería automatizarse y fundamentarse de un modo ahistórico buscando cierta emancipación con respecto a otros factores.

De ahí que la teoría se mantendría como una mera hipótesis con relación a los hechos, en esencia esta noción olvida las implicaciones sociales, políticas y económicas de todos los acontecimientos donde la aplicabilidad de las mismas estaría relacionada a elementos no solo lógicos o metodológicos y su utilidad vendría a depender en gran medida de contextos históricos concretos. “La relación de las hipótesis con los hechos no se cumple en ultimo termino en la cabeza del investigador, si no en la industria”. (Horkheimer 2000, p.31)

Ahora la Teoría Crítica llegaria a estar caracterizada a partir de dos dimensiones, la primera sería la de evidenciar las relaciones entre los procesos de producción y los hechos históricos que estarían por encima del carácter disciplinario de las demás ciencias, y en una segunda la de hacer consiente al investigador de los condicionamientos existentes en relación a la formulación de hipótesis y a la posterior corroboración con los hechos.

Por esta razón hacer teoría crítica sería hacerla con un sentido histórico en términos de totalidad y universalidad, siendo conscientes de la desigualdad en función a los procesos de producción y reproducción de lo social.

Si llevamos nuestro análisis crítico al actual contexto seriamos conscientes de los limitantes que existirían en la búsqueda de una vacuna o un tratamiento eficaz, ya que la investigación científica en gran medida ha estado inscrita solo en la reproducción de lo existente donde primaria la tecnificación y el interés mercantil, los científicos que pretenderían realizar una actividad independiente estarían limitados por varios factores externos los cuales ignoran.

Este es el motivo por el que la mayoría de gobiernos se aprovecharían de este escenario donde se radicalizan las medidas con argumentos que se instrumentalizan de acuerdo a la carencia de opciones, esto a razón de las limitaciones que pretenden mantener el statu quo y la hegemonía de ciertos grupos de poder a costa de los demás, toda inventiva o iniciativa que no sea legitimada ni sea beneficiosa para todo este monopolio económico es desestimada y dejada de lado.

El Problema de la legitimación

El filósofo francés Jean François Lyotard realiza un análisis critico de la condición del saber en las sociedades post industriales, para este pensador el saber científico se apoyaría más en el lenguaje que en una antropología newtoniana, a partir de un estudio de los enunciados daría cuenta que los mismos requieren ser legitimados por una institución que sería la que determine el grado de veracidad de los mismos. Estos enunciados para llegar a ser tenidos en cuenta por la comunidad científica se someterían a una rigurosa selección en función a dos factores: El primero sería el de poseer una consistencia interna y el segundo seria la verificación experimental a la que sería sometida toda hipótesis.

“Aquí la legitimación es el proceso por el cual un <<legislador>> que se ocupa del discurso científico; está autorizado a prescribir las condiciones convenidas (en general, condiciones de consistencia interna y de verificación experimental) para que un enunciado forme parte de ese discurso” (Lyotard, 1994, p.23)

Podemos ver entonces que en este proceso de legitimación poco tienen que ver con que los enunciados que manejan los destinatarios sean verdaderos o no, si no que los mismos se acomodarían a las exigencias de una comunidad científica determinada (OMS) o la (FDA) la cual solo respondería a un sistema social el cual prioriza la mercantilización y la tecnificación de todo tipo de saber.

Ahora la coalición de discursos en relación al origen del Covid-19 demostraría que la legitimación es un hecho, ya que en la actualidad se manejan dos hipótesis con relación a la génesis de este virus, las cuales nos muestra un rasgo de la dinámica capitalista existente, donde cuestiones económicas estarían por encima de la salud pública y de la búsqueda de una solución. 

¿Qué hacer?

Prima facie ante esta serie de complicaciones la alternativa que tendrían los científicos es el de buscar horizontes de emancipación y alternativas metodológicas con respecto a la investigación científica y la verificación de sus deducciones, además de prescindir de una posterior legitimación con respecto a sus resultados, este mundo es en gran medida desconocido por lo que debemos mantener nuestras alternativas abiertas.

Para el epistemólogo Paul Feyerabend el anarquismo sería una medicina excelente para la epistemología y la filosofía de la ciencia, le daría un tono más humanista y ayudaría en gran medida a estimular el progreso de la ciencia.

En la actualidad y ante la búsqueda de una solución al problema que atravesamos seria de vital importancia el actuar de un modo distinto a como se ha hecho siempre, el romper las reglas y proceder en contra de teorías bien confirmadas y/o de resultados experimentales bien establecidos nos daría la posibilidad de proyectar una salida al problema del coronavirus, la posterior legitimación de los discursos científicos podríamos dejarla en suspenso incluso prescindir de ella.

“La unanimidad de opinión tal vez sea adecuada para una iglesia, para las asustadas y ansiosas víctimas de algún mito (antiguo o moderno), o para los débiles y fanáticos seguidores de algún tirano. La pluralidad es necesaria para el conocimiento objetivo, y un método que fomente la pluralidad es, además, el único método compatible con una perspectiva humanista” (Feyerabend, 2017, p.29)

La necesidad de buscar varias alternativas nos posibilitaría contrastar hipótesis lo que enriquecería en buena parte nuestro avance con relación a este virus, en la actual situación en la que nos encontramos no podemos darnos el lujo de limitarnos o desechar alternativas ni anteponer intereses que estarían fijados de antemano por monopolios internacionales de grupos farmacéuticos e industrias médicas.
En la actualidad existe una ingente cantidad de experimentos que se realizaron con muy buenos resultados, incluso en nuestro medio (Bolivia) como el caso del ingeniero y científico boliviano, Javier Amaru Ruiz quien habría encontrado una alternativa en función a un derivado de la quina, o el reciente caso del Dr.Rafael Quinteros Montaño quien habría administrado Ivermectina a algunos de sus pacientes cuyo protocolo estaría siendo analizado por la comunidad científica de Santa Cruz.

Lo que la ciencia no es

Aunque una buena parte del mundo viene saliendo de lo que representa la meseta de contagio de la pandemia, lo cual significa el fin de la cuarentena, otra parte está en plena etapa de contagio y por ende, por lo menos la mayoría, en cuarentena. China es vista como la principal responsable y aunque la tesis de la filtración del virus  de uno de sus laboratorios cobra mayor importancia, pocos han reparado en que  la ciencia misma y el modelo al cual ella responde sean también  los verdaderos responsables.

Son múltiples las diversa consecuencias post-pandemia, y se ha hablado hasta el hartazgo de las mismas, sin embargo, no hemos hablado, o por lo menos, ese debate no ha sido el más recurrente en estos tiempos, el debate respecto a las consecuencias en el mundo de la ciencia. Esta revisión, tiene como breve finalidad repasar como la ciencia actual, es insuficiente para el manejo de la pandemia y sus consecuencias, sin antes paradójicamente recurrir a que la solución está en  la misma ciencia.

Está claro que la investigación animal siempre ha tenido un conato polémico traído de la mano de la bioética, sin embargo, más claro está que dichas investigaciones han llevado a conocer y prevenir potenciales enfermedades en los seres humanos, esta forma de hacer ciencia, si pensamos en Kuhn, la “ciencia normal” de nuestros días requiere de esta formas de investigación y si pensamos en corto,  el murciélago, el chivo expiatorio de esta pandemia, es considerado uno de estos mamíferos merecedores de estudio para la mejor comprensión de los virus, no por algo , ya en 1960, Sulkin afirmaba con respecto a la función de los murciélagos : “( …) función de los murciélagos como reservorios de virus en la naturaleza”.  Pero porque decimos esto, pues porque el estudio liberado de toda bioética es tan peligroso como un mono con navaja, ahí hallamos una primera responsabilidad científica, después de todo para el estudio de virus en Wuhan se recolectaron y estudiaron alrededor de 155 murciélagos, pero ello no es tema de debate ahora.

La ciencia normal tiene como objetivo continuar un paradigma y las formas que se siguen dentro de ese paradigma sirven no solo para manejar los problemas que el enfrenta, sino el contexto social e histórico a este. Hay, entonces, una dimensión interna y otra externa inextricables y que nos permiten lidiar de la misma forma con las anomalías, este término, también acuñado por Kuhn hace referencia a los diversos problemas que enfrenta la ciencia normal. Si uno piensa en virus y pandemias, podemos remontarnos a una parecida a la actual, en la primavera del 2009 surgió un nuevo virus de la influenza A (H1N1) que se convirtió en pandemia y que a diferencia de la reciente logro controlarse sin las experiencias traumáticas que se viven actualmente, medicamentos como el Oseltamivir y la vacuna más precisamente fueron de utilidad, pero ¿por qué es relevante esto? Porque la ciencia normal, en este caso biomédica, enfrenta este tipo de problemas o anomalías, y aunque muchas veces los costes son grandes, la misma ciencia normal alcanza un objetivo a partir de su paradigma que es resolver el problema y como tal, el problema se resolvió.  Pero, entonces, ¿Qué paso ahora? ¿Cómo el Sars-Cov-2, llevo a esta pandemia Covid? Y ¿porque la solución tan anhelada, esta es la vacuna, va a traer una victoria de carácter pírrico? Esta última  pregunta no le interesa a la ciencia y es ahora más que nunca necesario preguntarse ¿Por qué? Porque no es cientifica, después de todo una máxima de Hume , parafraseada por Einstein, es “(…)que lo que es nunca nos dice lo que debe ser”, es decir esos “resultados filosóficos negativos” según Marleau Ponty y que vienen a ser los descubrimientos  de la ciencia jamás nos dicen cómo debemos proceder con ellos, como utilizarlos de una forma que sea equitativa tanto social como medicamente, por eso una cuarentena, que es una medida casi medieval,  es una buena medida médica, pero para nada es una buena medida social y en números es quizá más grave lo último que lo primero, piénsese, por ejemplo, en el desempleo, se estima que una de las secuelas post pandemia, devenida de la crisis económica y el confinamiento será el desempleo, luego sabemos por datos estimados que cuando aumenta el desempleo en un  1% mueren alrededor de 37000 personas o que el desempleo incrementa el riesgo de muerte en un 63%. Todo esto para que, no solo para acentuar nuestra tesis que con la salida de la vacuna estaremos ante una victoria pírrica, sino que la ciencia misma debe cambiar, porque es tan responsable de la pandemia como de su manejo y como de su resolución.
  
Volvamos a esas preguntas iniciales, ¿Qué paso ahora? ¿Cómo el Sars-Cov-2, llevo a esta pandemia Covid? Y ¿porque la solución tan anhelada, esta es la vacuna, va a traer una victoria de carácter pírrico?  Las respuestas son diversas, sin duda la falta de previsión y no aprender de la historia es una de ellas, sin embargo, hay una mucho más dura, Popper entendía que un método adecuado para la comprobación o refutación de una teoría era el método falsatorio o Falsación, esto es que una hipótesis es científica sí y solo sí tiene el potencial de ser refutada por alguna observación posible y aunque corremos el riesgo de nunca encontrar un horizonte de certeza, la Falsación deberá enseñarnos algún grado de moderación. Es correcto decir que estamos ante una observación, las implacables consecuencias de la pandemia, cuarentena, han puesto en un entuerto a la medicina y su proceder y por tanto, si la medicina quiere seguir siendo  científica, es más si la ciencia quiere ser más “científica” deberá entender que estamos ante una derrota, una derrota catastrófica del modelo que se ha venido manejando, modelo divorciado de su sociedad, sociedad ante quien responde en última instancia  y esa derrota es la refutación popperiana a través de la Falsación,  recuérdese el ejemplo del desempleo.

Pero si el proceder de la ciencia no es o por lo menos no parece haber sido el adecuado, ¿Por qué esperamos que esta venga a salvarnos? Porque la necesitamos, y necesitamos esa vacuna y quizá toda la tecnología y la instrumentalización, tan denunciada, por Horkheimer y Adorno, es más que nunca ese chaleco salvavidas de una humanidad que en su conjunto pasa uno de sus peores momentos, y cientificista o no, la ciencia lo va a lograr y seguramente un nobel se va a entregar y todos vamos abrazarnos y diremos que hay que cambiar, pero entre lo que nació el virus y la creación de la vacuna mucha agua pantanosa y miasmática habrá corrido y pocos habrán dadose cuenta de ello.

La ciencia deberá cambiar o no será más ciencia. 






Bibliografia

  • Horkheimer Max. Teoría tradicional y teoría critica, traducción José Luis López y López de Lizaga, Ediciones Paidós Ibérica, S. A, Barcelona 2000.
  • Lyotard Jean François. La condición postmoderna, traducción Mariano Antolín Rato, Ediciones Catedra, Quinta Edición, Madrid, 1994.
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  • https://www.facebook.com/notes/condici%C3%B3n-de-mente/rastreando-el-origen-del-      virus-abriendo-la-caja-de-pandora/526445024640647/?__tn__=HH-R
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  • https://espanol.cdc.gov/flu/pandemic-resources/2009-h1n1-pandemic.html
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